TALLER DE Hª DE LAS MUJERES DEL S. XIX 2/3

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    TALLER DE Hª DE LAS MUJERES DEL S. XIX 2/3

    Madrid, 6 de febrero.- Mujeres para el Diálogo y la Educación (MDE) organizó el Taller de Hª de las Mujeres en el siglo XIX en España el pasado 5 de febrero que fue impartido por Dª Mar Cristóbal, guía oficial de Turismo y experta en historia de las mujeres en la sede de MDE.

    El rol de la mujer en el siglo XIX sigue siendo el de madre y esposa. Poco a poco se va avanzando en las demandas sociales hasta que por fin, en 1870 se crea la Asociación para la Enseñanza de la Mujer que permitirá dar el gran salto.

    Pero, ¿qué sucedía en España?

    Isabel II pintada por Xavier Winterhalter

    Para contextualizar la situación de las mujeres, repasemos la política española.

    En España, como consecuencia de la Ley Sálica importada por Felipe V, España se ve envuelta en las guerras Carlistas entre isabelinos (partidarios de Isabel II, hija de Fernando VII) y carlistas (seguidores de su hermano, Carlos María Isidro de Borbón). Finalmente, Isabel II sube al trono a los trece años. Tanto su madre la reina consorte Mª Cristina de Borbón Dos Sicilias como ella, fueron mujeres de gran carácter y determinación. Posteriormente, tras varios cambios políticos, se implanta el turnismo es el sistema de alternancia bipartidista entre los Conservadores de Cánovas del Castillo y los liberales de Sagasta. Esta es una de las causas por las que el feminismo no acabara de arrancar ya que, al estar decidido el resultado, el voto femenino no servía para nada y, por lo tanto, no había ilusión por conseguirlo.

    Avanzado el siglo XIX, en 1870 comienzan las demandas jurídicas y sociales de las mujeres. Entre las principales demandas destacan: 1. El derecho a la educación; 2. La mejora en las condiciones laborales; 3. El derecho al voto y 4. Los derechos civiles.

    Las leyes también reflejan logros de la época. De todas ellas, la ley reguladora de la enseñanza, conocida como Ley Moyano (1857), impulsada por el ministro Claudio Moyano, es uno de los logros más importantes. Esta ley obligaba a que la enseñanza primaria fuese obligatoria de los 6 a los 9 años, y en caso de no poder pagarla, sería gratuita. En la sociedad de 1850, el 80% de las mujeres eran analfabetas, la mitad de los niños estaban sin escolarizar, los profesores carecían de preparación y las pocas escuelas existentes no eran dignas o no estaban acondicionadas. Sin duda era un gran reto cambiar este escenario.

    Durante el Sexenio revolucionario, Giner de los Ríos crea la Institución de Libre Enseñanza (1876), ILE, basado en la filosofía krausista: si mejoras la educación del individuo, mejoras la sociedad. La Escuela Krausista y la Institución Libre de Enseñanza fueron las dos instituciones que promovieron el debate a favor de la conquista de los derechos de la mujer a la instrucción y a la enseñanza.

    La Asociación para la Enseñanza de la Mujer y la Institución de Libre Enseñanza se convierten en grandes herramientas para las demandas de las mujeres del XIX, que poco a poco se centran en mejorar la educación, en conseguir mayor libertad social, igualdad jurídica y en solicitar el derecho al voto femenino.

    No obstante, aunque no estaba prohibido, no estaba contemplado que las mujeres fueran a la Universidad. Este proceso de acercamiento de la mujer a la educación culmina con el Real Decreto del 8 de marzo de 1910 que autorizó por igual la matrícula de alumnos y alumnas a la Enseñanza Superior en igualdad de condiciones. Este decreto se formuló poco después de que Emilia Pardo Bazán fuera nombrada consejera de Instrucción Pública.

    Pioneras en la lucha por la igualdad en el S. XIX

    Gertrudis Gómez de Avellaneda

    A la vanguardia de la lucha feminista del siglo XIX estuvieron mujeres como Gertrudis Gómez de Avellaneda (Cuba 1814-Madrid 1873). Fue una escritora y poetisa española del Romanticismo. El tratamiento que da a sus personajes femeninos la convirtieron en una de las precursoras el feminismo moderno. Gran poeta, pero encontró el rechazo de Marcelino Menéndez y Pelayo, quien impidió su incorporación a la Academia.

    Concepción Arenal (1820-1893

    La primera feminista fue Concepción Arenal, (Ferrol 1820-Vigo 1893). Licenciada en Derecho, periodista y escritora española encuadrada en el Realismo literario y pionera en el feminismo español. A los 21 años, para poder ingresar como oyente en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Madrid tuvo que disfrazarse de hombre.

    Su obra es extensa y la primera sobre los derechos de la mujer es ‘La mujer del porvenir’ (1869) en la que criticó las teorías que defendían la inferioridad de las mujeres basada en razones biológicas. Su posición era defender el acceso de las mujeres a todos los niveles educativos. Tampoco era partidaria inicialmente de su participación política.

    Entre sus grandes aportaciones encontramos frases como “La sociedad no puede en justicia prohibir el ejercicio honrado de sus facultades a la mitad del género humano”, “Abrid escuelas y se cerrarán cárceles” o “Odia el delito y compadece al delincuente”. Opta a ser académica pero no la dejan.

    Emilia Pardo Bazán (La Coruña 1851-Madrid 1921) condesa de Pardo Bazán, fue una noble y aristócrata, novelista, periodista, feminista, ensayista, crítica literaria, poetisa, dramaturga, traductora, editora, catedrática y conferenciante española introductora del naturalismo en España. Educada en una familia acomodada, es una gran luchadora por la educación.

    Su vida sentimental fue muy ajetreada. Se casó con 16 años y se separó. Entra en el Ateneo de Madrid y se enamora de Benito Pérez Galdós y, aunque no se casaron, fueron pareja veinte años. Fue precursora en sus ideas acerca de los derechos de las mujeres y el feminismo, y reivindicó la instrucción de las mujeres como algo fundamental.

    Emilia Pardo Bazán (1851-1921)

    El ensayo “La cuestión palpitante” donde denuncia la situación de la mujer, y la novela “La Tribuna” en la que cuenta la historia de las cigarreras y habla de la separación, fueron el origen de su fama de escritora rebelde y provocadora. En los “Pazos de Ulloa”, su obra más conocida, aborda la situación de las mujeres (matrimonio, poca educación que reciben, etc.). Una de sus frases más conocidas y polémicas es: “La educación de la mujer no puede llamarse tal educación, sino doma, pues se propone por fin la obediencia, la pasividad y la sumisión.

    Optó tres veces a la Real Academia Española y no la dejaron entrar, pero no se plantó cuando José Zorrilla aseguró que las mujeres que escriben son “un error de la naturaleza”. Ni cuando Juan Valera, otro académico que aireaba con gusto su misoginia, denegó su ingreso porque “su trasero no cabría en un sillón de la RAE”. En 1889, la primera vez que le cerraron las puertas, Pardo Bazán ya contaba con méritos suficientes como para imponerse ante cualquiera de los ilustres miembros. Y ella lo sabía.

    Rosario Acuña (Madrid 1850-Gijón 1923) fue escritora, pensadora y periodista. Considerada ya en su época como una de las más avanzadas vanguardistas en el proceso español de igualdad social. Denunció la diferencia entre hombres y mujeres, así como la sociedad que no sólo lo permitía sino que lo alimentaba. Escribió con 25 años ‘Rienzo el tribuno’ que es un alegato contra la tiranía. En la última década del XIX, publica ‘El padre Juan’, su drama más valiente y desde luego el más famoso por atrevido y escandaloso.

    Carmen de Burgos (1867-1932)

    Carmen de Burgos (Almería, 1867-Madrid, 1932) fue una periodista, escritora, traductora y activista de los derechos de la mujer española. Perteneció a la generación del 98, y es considerada como la primera periodista profesional en España y la primera corresponsal de guerra (desastre de Annual). Escribe en 1927 ‘La mujer moderna y sus derechos’ donde reivindica el derecho de las mujeres al voto, entre otros.

    Este taller está subvencionado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y cuenta con el apoyo del Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades y de Foco Consulting.

     

     

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